«Cómo invertir bien en oro físico»

El precio del oro está haciendo otra exhibición de fortaleza en el transcurso de 2018. Los conflictos geopolíticos, desde el ‘Brexit’ a la guerra comercial entre China y Estados Unidos pasando por las tensiones en Siria y las posibles sanciones a Irán y Rusia, han devuelto al metal su condición de valor refugio número uno para los inversores.

«Los potenciales riesgos geopolíticos no se están valorando correctamente. La liquidez se ha ido a la Bolsa y al mercado inmobiliario. Este último se ha revalorizado demasiado rápido», asegura Tomás Epeldegui, director de Degussa España, que recuerda que el metal se aplica en sectores como la joyería, la inversión o la tecnología, lo que le garantiza la demanda y da estabilidad tanto en períodos de recesión como de expansión económica.

La cotización del oro sigue escalando peldaños en 2018 por encima de los 1.300 dólares la onza y está en el camino de cerrar su tercer año consecutivo de ganancias. Comprar el metal es sencillo y está al alcance de cualquier inversor que quiera proteger su cartera con un activo cuyo valor es históricamente más estable que el de otros productos financieros y cuya evolución está muy ligada a la evolución del dólar estadounidense y a la inflación. Estas son las claves para acertar.

Liquidez. «El oro funciona como el mejor dinero que existe» asegura Álvaro Gallego, CEO de Auibérica, ‘partner’ de la alemana Auvesta, una compañía especializada en depósitos de ahorro en metales preciosos físicos. Efectivamente, el oro proporciona total liquidez. Se puede vender de forma inmediata y en cualquier lugar del mundo. Ningún otro activo se parece más al dinero físico.
Peso y plazo. Pero, ¿qué parte de la cartera hay que destinar a la compra de oro físico y a qué plazo? «Cualquier patrimonio diversificado debe tener un 10% de su cartera en oro físico. Es una inversión de al menos 10 años. Exige la misma mentalidad que se aplica cuando se compra un inmueble», explica Tomás Epeldegui. El punto en el que hacen más hincapié los expertos es en el carácter de inversión a largo plazo del oro físico. «Así es difícil equivocarse. Lo que está claro es que por las características del producto nunca recomendamos especular», explica Álvaro Gallego.
Opciones. Degussa España (la matriz es alemana), vende oro físico (también plata y otros metales preciosos de inversión) en su sede de Madrid. Cualquier inversor o ahorrador puede adquirir el metal (en efectivo hasta 2.500 euros y por transferencia bancaria a partir de dicha cantidad) en piezas que van desde un gramo hasta un kilo. «Para cantidades entre los 20.000 y los 25.000 euros, recomendamos la onza (31,10 gramos)», explica Epeldegui.
Costes. Una de las grandes ventajas de la inversión en oro es que está exenta del pago de IVA (en el caso de otros metales como la plata, el platino o el paladio es del 21%) en el momento de la compra. En cuanto a los costes de la compra, son más bajos cuanto más grande es la pieza. La comisión puede rondar el 2% en el caso de una onza y bajar al 1,5% en el caso de un kilo. El otro gran coste de esta inversión es el almacenamiento. Aunque muchas personas guardan el oro físico en sus viviendas, no es la opción más recomendable. Firmas como Degussa ofrecen a sus clientes cajas fuertes con un coste de 400 euros anuales y que se pueden compartir con otros clientes.(expansion.com)

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